Tratamiento de humedades
Las humedades mal tratadas acaban reapareciendo y dañando paredes y techos. Analizamos el tipo de humedad —condensación, capilaridad o filtración— y aplicamos el tratamiento más adecuado antes de pintar. Utilizamos productos específicos que ayudan a sanear el soporte y evitar que el problema vuelva a corto plazo. Este servicio es habitual tanto en viviendas como en comunidades y zonas comunes.



